EN PICADA TURISMO HACIA CHICHEN ITZÁ

 La acumulación de ambulantes, que aumentó de poco más de mil a mediados de enero, a casi dos mil, la deficiencia en las instalaciones –sobre todo en los baños– y la omisión e irresponsabilidad de Yucatán y su Patronato de Unidades Culturales y Turísticas (Cultur) ya provocaron la caída de 20 por ciento de turistas hacia Chichén Itzá; incluso, ya se habla de que se echaría abajo la pretensión del gobierno yucateco.

En entrevista, Sergio González Rubiera, presidente en Cancún de la Agencia Mexicana de Agentes de Viajes (AMAV), señaló que el problema sigue sin solución, y no sólo se aumentó la tarifa casi ciento por ciento –pasaría de 242 a 480 pesos el cobro a turistas extranjeros para acceder a la zona arqueológica–, sino que sigue la ineficiencia en las instalaciones.

Comentó que el domingo estuvo en la zona arqueológica y vio a miles de artesanos ocupando las sombras, que en teoría son para que los visitantes se cubran del sol porque se acaloran; “es una invasión la que tienen ahí, y que es muy, muy vergonzosa, y el gobierno de Yucatán es omiso y tiene una enorme responsabilidad en el asunto”.

“Sabemos que el INAH (Instituto Nacional de Antropología e Historia) no está de acuerdo con el incremento exponencial que intentó imponer Cultur, y que está promoviendo la posibilidad de que el aumento sea el mismo que autorizó la dependencia federal, que es de cinco pesos para 2019″.

Explicó que el cobro del INAH en Quintana Roo es de 75 pesos, similar a lo que cobra en Yucatán, y para 2019 el incremento fue de sólo cinco pesos, un aumento mínimo, pero las agencias, en el caso de Chichén, tendrían que pagar los 480 de Cultur más los 75 del INAH… en el Caribe mexicano sólo pagan el cobro del instituto.

González Rubiera recordó que la carta a Cultur sirvió para dos cosas: para evidenciar que al interior de la zona arqueológica yucateca hay mil 800 artesanos que están invadiendo un sitio que es Patrimonio Cultural de la Humanidad, de los mexicanos y de los yucatecos, cuando en enero el reporte era de mil 100.

“Y sirvió para presionar al gobierno de Yucatán a reconocer que han sido omisos y que los baños están en muy mal estado y que tienen que hacer unos nuevos, y también sirvió para que el INAH se diera cuenta de que lo de Cultur es un atropello y seguramente la semana que entra habrá una muy buena noticia”, que ya se especula que podría ser el revés al incremento al ingreso que pretende el gobierno del estado vecino.

González Rubiera indicó que se espera que el INAH pueda avanzar en ese supuesto, e incluso manifestó que apoyarían su decisión para echar abajo la iniciativa unilateral del gobierno del estado de Yucatán porque “no sólo es una cuestión de precios, sino algo que tiene que ir aparejado a las mejoras a las que se comprometió” la administración estatal.

Reconoció que el tour de Chichén Itzá se sigue vendiendo porque es el más demandado por el turista tanto mexicano como internacional, aunque dejó en claro que hoy se trata de vender más los sitios arqueológicos de Quintana Roo, y es que Tulum es el tercer sitio en demanda a nivel nacional, sólo debajo de Teotihuacán, el número uno, y de Chichén, el segundo.

“Y Tulum llega a tener dos millones de visitantes al año, sin tener la misma capacidad y superficie que Chichén, lo que se traduce en una visita más complicada, además de que las instalaciones que se construyeron en el lugar tienen más de dos décadas y que están en deterioro, tanto baños como las tiendas, así como el acceso a los estacionamientos.”

Sergio González refirió que si el INAH no interviene en Tulum, esperaría que el gobierno estatal pudiera lograr una mejora, pero sin la voracidad de Cultur en Yucatán, y aceptó que “si no está saturado, está al borde y, por tanto, se tiene que equilibrar la venta con otras excursiones, tanto hacia Chichén como otros sitios quintanarroenses, Cobá por ejemplo”.

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